El debe y haber de Cocodrilos de Caracas

Cocodrilos de Caracas cuenta con buen balance durante la zafra de la Superliga de Baloncesto. En términos contables, la relación debe – haber debe ser siempre positiva, determinado por lo que busquen las organizaciones. Llevándolo al baloncesto y al análisis, El equipo capitalino busca que no solo sea positiva sino que venga acompañado de un título de campeón.

La plantilla de Cocodrilos, de solo leerla, inflige respeto en las demás organizaciones de la Superliga de Baloncesto y en los fanáticos del circuito nacional

A esto se le debe sumar que, a excepción de ciertos pasajes en juegos contra Spartans, Diablos y Broncos, los saurios no han sido dominados y han podido desplegar sus mejores armas ofensivas y defensivas en la cancha.

¿Qué se encuentra como problema? Los tiros libres y la corta rotación de jugadores en los juegos “bravos”, factores que le pueden costar más adelante al equipo con sede en El Paraíso.

Sin embargo, el trabajo de Néstor “Kako” Solórzano y su cuerpo técnico le han dado al equipo la suficiente confianza como para superar estos baches en los encuentros.

El “Súper ratón” en llamas con Cocodrilos

La llegada de Gregory Vargas a Cocodrilos cayó como anillo al dedo, tanto para la liga, como para el jugador y el conjunto del Parque Naciones Unidas. De esta manera, Vargas regresaba al baloncesto nacional luego de aventuras por Israel y Rumania.

“Súper ratón” le entrega a sus compañeros diversas facilidades al momento de la ofensiva. Con su conducción, las variables de ataque saurias aumentan en buena proporción. 

Vargas tira 48,4 % de tres puntos (64 intentos, 31 conversiones), por lo que obliga a sus defensores a no poder pasarle por debajo a las cortinas. Asimismo, acierta 58,5 % de sus tiros de media distancia (65 disparos, 38 encestados)  y ha repartido 82 asistencias en los 12 encuentros disputados (líder del torneo).

Es así como la defensa que enfrenta al piloto de la selección nacional debe elegir su veneno, como se suele decir. Desgastar a Vargas con presiones y doble marcajes, pero dejar a hombres solos con alta probabilidad de anotación o protegerse del buen manejo de balón del “Súper ratón” y que él sea quien tome los tiros de los ataques capitalinos.

El regreso de los hijos pródigos

Tal como cuenta la profecía, el buen hijo siempre vuelve a casa. Esto se cumple a la perfección con Luis Bethelmy, Néstor Colmenares, Jovanni Díaz, César García, Kelvin Caraballo y Yochuar Palacios, quienes para esta segunda edición de la SLB volvieron a colocarse la elástica de Cocodrilos de Caracas, luego de sus participaciones con diversos equipos del baloncesto venezolano.

Y no solo regresaron, sino que también funcionan a la perfección dentro del esquema de juego que propone “Kako” Solórzano

“Tsunami” defensivo

El “Tsunami” Bethelmy funge como bastión defensivo del cinco inicial, que presenta jugadores con una muy buena disposición al momento de proteger su canasto. 

El oriundo de Güiria se perfila como uno de los candidatos al Jugador Defensivo del Año, con 80 rebotes en su haber, le agrega 20 robos de balón y siete tapones. Por si quedara en deuda, también encesta 77,3 % de sus tiros de media distancia (44 intentos, 44 convertidos).

La “Bestia” de los tableros

Néstor Colmenares se encontraba disputando la Liga Argentina de Baloncesto con Instituto de Córdoba, es decir, traía ritmo competitivo y así lo demostró desde su primer encuentro en la presente campaña con los saurios.

La “Bestia” no sólo es vital para la defensa de los capitalinos, también lo es en ataque de la mano de los picks & rolls con Gregory Vargas y su habilidad para capturar rebotes ofensivos. 

El “43” ha bajado de las alturas 37 rebotes ofensivos, a cuatro del líder del campeonato, Neil Ojeda, que cuentan con 41. Dato a destacar, Colmenares tiene un juego menos que Ojeda.

Además, promedia doble – doble. Anota 10,4 puntos por partido, coge 10 rebotes, más 2,9 asistencias en sus minutos en cancha.

Tercer mejor equipo en triples

Los dirigidos por Solórzano hacen caso a mantener la distancia, pero, en este caso, entiéndase con respecto a los triples y un muy buen porcentaje de acierto. Los del PNU poseen un promedio de 35, % de triples convertidos, con 111 encestados sobre 315 intentos.

El capitán de Cocodrilos, César García, encestó 18 tiros desde la larga distancia sobre 61 intentos, para 30 % de conversión. Por su lado, “Pepeto” ha encestado 35,6 % de sus intentos (45 disparos, 16 anotaciones).

Como tiradores de buen porcentaje también se encuentran Elder Giménez y Jovanni Díaz. El exjugador de Toros de Aragua lanza para 38,5 % (15 de 39) y Díaz, desde su posición de pívot, convirtió siete de 20 tiros, 35 %

“Kako”, a su vez, sigue otorgándole confianza a Bethelmy, a pesar de la cantidad de yerros desde esa distancia (39 intentos, 28 fallos). 

Los números rojos

En todo libro contable hay número rojos, que deben ser inferiores a los números verdes, para obtener ganancias. Pero, en baloncesto, no siempre dos más dos son cuatro.

Cocodrilos tiene una deuda importante en los tiros libres, tan solo convierte 68.8 % desde la línea donde se ganan, se pierden y empatan los partidos, frase que popularizó Fermín Pérez Jr en sus narraciones de baloncesto.

El conjunto de la capital ha ido a la línea 241 ocasiones y erró 75 disparos, de los cuales 15 han sido en momentos de apremio.

Aunado a esto, la rotación del equipo se ha acortado hasta llegar a nueve jugadores, teniendo como consecuencia que jugadores como Gregory Vargas, Colmenares o Bethelmy lleguen extenuados a los minutos finales, como se pudo evidenciar en el último encuentro ante Spartans Distrito Capital.

Por ejemplo, el “Súper Ratón” disputó 44 minutos de los 45 que se jugaron el pasado 22 de abril. 

Gerardo Díaz / @gdiaz_33

Fotos: SLB

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