Argentina paseó a Francia y se instaló en la final

Una asfixiante Argentina en defensa, y el aporte de Luis Scola con 28 puntos, limitó las aspiraciones de Francia derrotándolo 80 por 66 para instalarse en la final del Mundial de Baloncesto China 2019.

Argentina, que solo perdió 9 balones en todo el encuentro, arrancó el juego con un parcial de 10-2 que ya puso sobre la pista a los franceses. Vincent Collet tuvo que pedir un tiempo muerto cuando no se habían jugado ni 4 minutos. Para entonces, Luifa ya había hecho un maravilloso ‘coast to coast’ como si tuviera 25 años.

A partir de ahí, Francia fue entrando en el partido. Al final del primer cuarto escaso margen para la albiceleste y al descanso ventaja parcial de 7 puntos (39-32).

El tercer cuarto resultó crucial. Argentina puso la directa y adquirió su máxima ventaja (55-40), colchón de 15 puntos que repetiría en la recta final del partido con un 74-59.

Finalizó el tercer acto con 60-48 en el marcador. Se venía el cuarto final y los argentinos no flaquearon. Dominio de la situación y victoria sin paliativos 80-66.

Los más destacados, por el equipo de Sergio “Oveja” Hernández, Luis Scola con 28 unidades (8/17 TC, 3/4 C3, 9/10 TL) y 10 rebotes, Gabriel Deck 13 puntos, Facundo Campazzo colocó 12 más 7 rebotes y 6 asistencias.

En Francia casi nada funcionó. Su máximo anotador, Evan Fournier, solo anidó 16 puntos (6 /17 TC), y Frank Ntilikina también encestó terminando con otros 16 puntos, pero la clave estuvo en las actuaciones de Rudy Gobert y Nando de Colo. El pívot solo lanzó 3 tiros para acabar con 3 puntos y 11 rebotes y el base solo lanzó 5 para sumar 11 tantos.

Luis Scola tocó la cima

Se llama Luis Scola. Tiene 39 años y es el último superviviente de la Generación Dorada. Tiene 39 años y es el corazón y el alma de una albiceleste sabiamente renovada que hoy ha alcanzado una inesperada final del Mundial tras firmar un campeonato antológico en el que sigue invicta tras eliminar en los cruces a Serbia y a Francia.

Sin Ginóbili, Nocioni, Delfino, Oberto, Prigioni, Sánchez… sin un catálogo de jugadores históricos, Argentina ha hecho historia derrotando con una brutal solvencia a Francia para meterse en su tercera final de un Mundial tras el oro de 1950 y la plata de 2002, campeonato este, el de Indianápolis, que marcó el despegue de una generación inigualable.

Hoy, Manu Ginóbili ha sido testigo de una hazaña espectacular del equipo de Sergio Hernández, que luchará el domingo por el oro ante una cansada España, que necesitó dos tiempos extras para llegar a la final venciendo a Australia.

FIBA

Manu presenció la hazaña

El abrazo de Ginóbili con Scola tras el final del partido no puede dejar a nadie indiferente, lo marca todo. Argentina había derrotado 80-66 a Francia con un Scola impresionante y un trabajo defensivo espectacular de todo el equipo.

AFP

Texto: William Muvdi

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